S.O.S. 4.8 [2011]: ¡Murcia, qué Salou eres! [1]

Salou
O

Sin cobertura

4.8

Volvemos de la cuarta edición del festival murciano con la sensación de no haber visto grandes conciertos, no haber descubierto nada nuevo, sin nada que destaque especialmente pero con la temporada de festivales abierta y con ganas de más.

Sin embargo, el gran drama del SOS4.8 no fueron sus grupos [o sí, por lo poco interesante de sus propuestas], ni los desorbitados precios de sus bebidas [ya se han equiparado con el resto de festivales: 7.5 € el litro de cerveza, 8 € el cubata. Normal que haya macrobotellones en los alrededores], ni el gentío que se dio cita en el recinto de la fica [80 mil personas según la organización, 40 mil cada día], si no que lo más comentado el festival ha sido la imposibilidad de quedar con algunas de esas 80000 personas por la falta de cobertura durante los dos días. Me cuentan que pasó algo similar a lo que suele pasar en nochevieja, pero que en otros festivales como el FIB, no sucede. Así que, si vais al SOS4.8 2012 llevaos una cuerda y ataos bien fuerte a vuestros amigos, como hacen en la guardería de vuestro primo.

El SOS4.8 recuerda un poco al festival castellonense, sobretodo por la estructura de los escenarios [y porque los que llevan la hostelería son los mismos] aunque, los murcianos, a pesar de ir de la mano del arte contemporáneo no son tan originales ni tan llamativos en cuanto a diseño gráfico se refiere. Tal vez de eso haya que culpar al sponsor que paga gran parte del festival y lo nutre de líquido elemento. Estamos ya un poco cansados también del PEDAZO TEMAZO, que precisamente nació en el festival castellonense, y que poco tiene de la tan cacareada sostenibilidad de la que presumen. No creo yo que sea muy ecológico repartir “tropecientos” trocitos de cartón a los asistentes, por muy reciclado que sea. Renovarse o morir, que la cosa para los nuevos debe ser gracioso pero para los repetidores ya cansa.

Los del SOS4.8 se agarran a “indispensables” de la escena indie patria [Vetusta morla o Lori Meyers, de los que no podré decir nada porque no vi sus conciertos] para asegurarse el llenazo y lo contraponen a los conciertos que dan calidad al evento [Patti Smith] o mucho más interesantes pero que provocan llenazos algo insufribles [Two door cinema club, We have band]. ¿Es esta la fórmula que queremos?

A mi alrededor comentaban acertadamente que este año el festival contaba con un ambiente más parecido a festivales en Salou [sic] que a un festival de música indie. Entre los VIPS [aparte de los que nos caen bien y que se mezclan con el pueblo llano y que incluso coinciden contigo en la comida] pudimos ver algún que otro reportero vespertino de un programa que no consigue renovarse y de otro que se estancó hace tiempo, a pesar de contar con la princesa del pueblo. Bueno, también puedes tener a tu lado a los de WHB y ni enterarte…

Nuestro SOS4.8 empezó sin colas en el cambio de entrada [ignoro cómo transcurriría el resto de la tarde] y con el concierto de Manel en el escenario pequeño. El grupo catalán, que últimamente suman más detractores que fans, se vieron arropados por una ingente masa de paisanos que coreaban perfectamente todas las canciones que compusieron su set. [¿Tanto compensa cruzarse media España? Supongo que sí, yo lo hice en el pasado]. Empezaron con la canción que yo llevaba tarareando toda la tarde, “El Miquel i l’ Olga tornen” y le siguieron “El gran salt” o “La cançó del soldadet” y algunas de su disco de debut,”Els millors professors europeus”, “Dona extrangera” o “En la que en Bernat s’et troba” que consiguieron emocionar a Guillem, su líder, aunque no supo expresarlo en un castellano perfecto [“ha sido muy emocionado”]. El gran Antonio Luque observaba detrás de nosotros la evolución del grupo que terminaron con “Aniversari” [que pierde muchísimo en directo entre otras cosas por la falta de instrumentación de acompañamiento y porque suena mucho más lenta que la original], la archiconocida versión de “Common people” [“La gent normal”] y la canción con la que se dieron a conocer, “Al mar”. Para el bis dejaron “Benvolgut”.

De Barcelona nos trasladamos a Galicia en el mismo escenario, el pequeño, el del licor. Triángulo de amor bizarro, a partir de ahora TAB, estrenaban teclista en directo por enfermedad que saldó muy bien su intervención. Mientras caían unas gotas de nada tocaron “De la monarquía a la criptocracia”, “El himno de la bala”, “El fantasma de la transición” y “Amigos del género humano” e Isa preguntaba si era necesario ponerse ese sombrero tan feo que le tiraban desde el público. Parece ser que por la tarde [por si a estas alturas alguien no lo sabe el recinto abre a las 12 y está repleto de actividades] TAB habían estado dando una charla magistral sin demasiada afluencia de público [los asistentes iban llegando y entre que hacían el check in o montaban las tiendas de campaña no podían llegar a las actividades de primera hora].

En el escenario grande Yan Tiersen desgranaba Dust Lane, mientras las “wanabees” pedían que tocara la bso de “Amelie”. Yo creo que se le quedó un poco grande el escenario homónimo, pero para gustos los colores.

En el pasado FIB, estuvimos hasta el último momento decidiendo si ir el domingo del festival. Al final lo escuchamos por R3 y, de repente, nos vimos bailando en el salón de casa de una amiga con las canciones de Two door cinema club. Para mí, eran uno de los imprescindibles del festival pero, claro, coincidían con Lori Meyers y aunque éramos pocos los que no disfrutamos desde hace tiempo con la música de los “granaínos”, somos los suficientes para abarrotar de más el escenario pequeño, que había ganado espacio y rentabilidad por el cambio de la pista de “coches de cucones” por una barra, y nos vimos parapetados contra los váteres laterales, con poco espacio para el baile. Si no fuera por la incomodidad, uno de los mejores conciertos de esta edición. Un 10.

MGMT dieron un concierto deslucido. Decidieron tocar “Time to pretend” en segundo lugar, con lo que se desprendieron del one hit wonder demasiado pronto para mantener mi atención. Parece ser que tocaron “Kids” al final del show. Nosotros habíamos decidido ya marcharnos a “Salou experience” y a su plataforma sobre las aguas. Allí había más ambiente. Y en We have band. Ese fue otro de los grandes conciertos del festival. Completamente vestidos de blanco consiguieron que bailáramos y nos encauzaron para lo que quedaba de jornada, un par de horas de zapatilla y dj Amable.

Fotos: @donflúor

por sub>urbia

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